En el marco de la 34ª edición de la San Silvestre de Ribadesella, las categorías inferiores volvieron a ser uno de los grandes protagonistas de la jornada, aportando entusiasmo, color y un ambiente familiar que define el espíritu de esta prueba.
Desde las cinco de la tarde, niños y niñas de distintas edades tomaron la salida en los recorridos adaptados a cada categoría, demostrando ilusión, compañerismo y una enorme motivación por disfrutar del atletismo. Las carreras de los más pequeños estuvieron marcadas por la participación masiva, las sonrisas en meta y el apoyo constante de familiares y público, que animó sin descanso a lo largo del circuito.
Las categorías de bebés, minibenjamín, benjamín, alevín e infantil ofrecieron competiciones muy dinámicas, con jóvenes atletas que ya muestran una clara pasión por el deporte y un notable espíritu de superación. Más allá de los tiempos y las clasificaciones, el verdadero valor de estas pruebas fue fomentar hábitos saludables, el respeto entre compañeros y el disfrute del deporte desde edades tempranas.
La San Silvestre de Ribadesella vuelve así a consolidarse no solo como una cita deportiva de referencia, sino también como un evento comprometido con la promoción del deporte base, asegurando el relevo generacional y transmitiendo los valores del atletismo a las nuevas generaciones.

El entusiasmo familiar brotaba espontáneamente
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