El puente de piedra sobre el río Tendi en la carretera PI-13 a su paso por la localidad de Villar de Güergo (Piloña) ha vuelto a ser noticia por su estrechez. Dos autobuses cargados de turistas se las vieron y desearon para cruzarlo. Fue a primeras horas de la mañana, hacia las nueve y media. Cada autobús necesitó más de veinte minutos de maniobras para embocar bien derechito el puente y cruzarlo casi rozando con las murias laterales.
Los vecinos de Villar de Güergo llevan más de veinte años reclamando la ampliación de este pequeño viaducto, pero nunca nadie les ha hecho caso. Confían en que incidentes de este tipo y la proximidad de las elecciones sirvan para desbloquear una actuación que tampoco requiere de obras faraónicas. Quieren que se amplíe el ancho hacia uno de los lados reconstruyendo el pretil para respetar la arquitectura del puente.
Entre tanto, todos los vehículos articulados o de gran porte -autobús escolar incluido- que llegan a este puente desde la cercana carretera N-634 en el cruce de Los Llanos de Sebares, se encuentran con un cuello de botella que en ocasiones, como ha ocurrido esta mañana, se hace difícil salvar.


