La presencia de mamíferos salvajes en un río es un gran indicador de su alta calidad ambiental y de su rica biodiversidad. Eso quiere decir que el ecosistema fluvial no sólo dispone de abundante alimento sino que también aporta refugio a especies como las nutrias.
La villa de Ribadesella cuenta desde hace años con, al menos, una pareja de nutrias que se han integrado plenamente en el ecosistema natural de la ría del Sella. Su adaptación es plena, porque su presencia ha sido muy bien acogida por la sociedad local. Podemos asegurar que forman parte de la vida cotidiana de los riosellanos.
Suelen frecuentar el Paseo de la Grúa y el puerto pesquero. Es difícil no cruzarse con ellas. Los marineros las ceban con buenas piezas y ellas cazan con gran destreza demostrando que son experimentadas depredadoras del reino animal. Son además, una auténticas gourmets. Entre sus presas hemos visto rodaballos, rayas y una amplia variedad de peces.
La protagonista de esta mañana estaba dando buena cuenta de una raya en la Rampa de la Barca. Según algunos testigos era la segunda del día, dos ejemplares que, al parecer, se había encontrado muertos. Su presencia en ese lugar despertó gran interés por los vecinos y visitantes que a esa hora paseaban por la Grúa.

