Cope Ribadesella Cope Ribadesella en directo



47 ninfas y un tritón en la cena que pone fin a la temporada de baños en la riosellana playa de La Atalaya

Ribadesella Sociedad

Las usuarias de La Atalaya, la pequeña playa urbana incrustada en el casco antiguo de Ribadesella, reclaman un mejor servicio de limpieza de cara al próximo verano. Creen que el Ayuntamiento la sigue considerando de menor categoría y por ese motivo sus servicios también son inferiores. Según Estela Rosete, el servicio de limpieza es “muy malo”. Y puso ejemplos. Este año no fueron retirados los restos vegetales, los troncos y raigones que la mar fue depositando en el arenal a lo largo del invierno.

“Aunque todos los días a primera hora de la mañana limpiaban los restos del botellón estival, la playa estuvo bastante abandonada durante el verano”, afirmó. De hecho, muchos usuarios se dedicaban todos los días a la retirada de plásticos. Además, las zonas verdes colindantes con la playa se desbrozaron “tarde mal y nunca y no en su totalidad” y las escaleras que dan acceso al arenal “se barrieron dos veces”, censuró. Esta vecina y usuaria de La Atalaya espera mejor trato para el próximo verano, “porque cada año tiene mas bañistas y requiere de mas cuidados”.

            Su denuncia se hizo pública tras la cena anual con la que suelen cerrar la temporada estival. Gracias al buen tiempo, esta se alargó hasta finales del mes de septiembre, “con baños diarios durante 23 días consecutivos”. La cena, como es costumbre desde hace diez años, se celebra el último jueves de septiembre. Y en esta ocasión con mas asistencia que nunca. Acudieron 47 ‘ninfas’ y por primera vez, un ‘tritón’, un solo hombre, Fernando Barbas ‘Coco’, “el único valiente que asistió a la fiesta y que prometió volver en futuras ediciones”.

            Todas las asistentes fueron distribuidas en cinco mesas que llevaban los nombres de las rocas y rincones mas populares del arenal: El Regatón, El Caballón, Arbidel, Peña La Guía y Borines. “Y situamos a cada grupo en cada zona de La Atalaya a la que suelen ir”, añadió Rosete. La acogida por parte de la concurrencia no pudo ser mejor. Y para rematar la faena, se sortearon 36 regalos donados por establecimientos y artistas locales. Como complemento, este año se nombró Atalayeras de Honor a Maruja Valdés y Mari Flor Belío, las mas veteranas de la reunión, aunque también se distinguió a las mas jóvenes, Ana y Elena, que con su presencia garantizan el relevo generacional en esta riosellana tradición.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Visto 3.799 veces

Noticias relacionadas




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.