Después de un domingo tranquilo, la base de Cruz Roja Ribadesella recibió un aviso de la torre de salvamento marítimo a última hora de la tarde sobre el avistamiento de un tronco a la deriva en alta mar, un obstáculo de gran tonelaje convertido en un auténtico peligro para la navegación deportiva y profesional.
Nada más recibir la llamada de alerta, la lancha de salvamento de la asamblea local de Cruz Roja Ribadesella se puso en marcha con dos experimentados voluntarios rumbo al lugar probable de avistamiento. Tras navegar en zigzag se encontraron con un bulto que «mas bien era un gran tronco» que remolcaron hasta El Muellín con la intención de sacarlo mañana a tierra.
Estamos hablando de un servicio aparentemente rutinario pero vital para la seguridad de los navegantes en el litoral oriental asturiano.

