El camino a la Punta’l Pozu de Ribadesella, tramo final del paseo marítimo de la playa de Santa Marina en su trayectoria oeste, ha experimentado otro descomunal argayu. Esta semana, unas enormes rocas se desprendieron de la inestable ladera del Monte Somos y fueron a detenerse contra la valla de protección y seguridad. Esta resistió el fuerte impacto recibido.
En principio parece que la situación no es grave, aunque algunos caminantes piden adoptar medidas preventivas de seguridad para evitar previsibles daños personales. Las rocas rompieron la vieja y oxidada malla de alambre que cubre la ladera y todo apunta a que podrían registrarse nuevos argayos. De momento, la valla de protección es sólida y está aguantando, pero tanto las vigas de hierro como el muro sobre el que se asientan también han sufrido daños.
Entienden que convendría señalizar la zona o en su caso prohibir el paso ya que se trata de una senda muy transitada, sobre todo en esta época del año.



