Ribadesella ha dado un paso decisivo para hacer realidad una de las reivindicaciones históricas de muchos de sus habitantes. La Demarcación de Costas ha decidido llevar a cabo el proyecto de construcción de una piscina natural en la antigua cetárea, un espacio actualmente en desuso situado en los acantilados del monte Corberu, bajo la Ermita de Guía.
Costas desbloquea así una actuación largamente demandada por vecinos y colectivos locales, que desde hace años vienen reclamando la recuperación de esta zona para el disfrute público y la mejora de la oferta de ocio vinculada al mar. El proyecto permitirá transformar un enclave degradado en un equipamiento integrado en el entorno, respetuoso con el paisaje y el dominio público marítimo-terrestre.
La futura piscina oceánica de Ribadesella aprovechará la estructura existente de la antigua cetárea, adaptándola para el baño seguro, y ofreciendo una alternativa complementaria a las playas del municipio. Se trata de una intervención sostenible, que pone en valor el patrimonio litoral y refuerza la conexión de Ribadesella con el mar.
Costas ha confirmado que el proyecto técnico está prácticamente concluido. Sus intenciones pasan por presentarlo en el Ayuntamiento en el primer trimestre del año nuevo para concretar plazos de ejecución. La actuación no solo responde a una demanda social ampliamente compartida sino también a un proyecto municipal que nunca llegó a fraguarse.
Tras el impulso de Costas, la piscina natural de Ribadesella parece más cerca. La vieja aspiración de convertir la antigua cetárea en un espacio vivo, accesible y plenamente integrado en la vida diaria de Ribadesella es posible. El histórico Paseo de la Grúa quedará acentuado por esta piscina oceánica diseñada siguiendo las pautas de una arquitectura rústica y duradera para evitar futuros y abultados costes de mantenimiento. Un ejemplo de recuperación de espacios costeros para uso ciudadano.

