La claridad ha regresado a uno de los rincones más emblemáticos de la villa de Ribadesella. La luz eléctrica, tan esencial en nuestra vida moderna, vuelve a destellar sobre los muros del histórico Paseo de la Grúa.
Hablamos de la recuperada iluminación monumental que resalta el valor escultórico de La Fuentina y remarca los paneles de Mingote, las artísticas cerámicas que en seis capítulos cuentan la historia de esta villa marinera.
La Fuentina pronto cumplirá un siglo de existencia. Habrá que esperar a 2031. Los murales de Mingote van camino de los veinte años. Será el año que viene. Mientras llegan ambas efemérides los dos vuelven a brillar en las noches riosellanas.




Si no se limpia en condiciones La Fuentina casi mejor que se viera menos, ye una vergüenza cómo se está perdiendo