Preocupación entre los vecinos del barrio de la playa de Ribadesella ante la cercana desaparición del aparcamiento del Dover, un solar de propiedad privada que desde hace décadas se viene utilizando como aparcamiento público de vehículos a través de un convenio de colaboración entre ayuntamiento y propiedad. Una precaria situación que estaría a punto de expirar teniendo en cuenta que la propiedad pretende construir un bloque residencial en cuanto se apruebe el Plan General de Ordenación del concejo. Aprobación definitiva que podría concretarse dentro de un mes aproximadamente.
Como el nuevo plan contempla la construcción de un edificio con bajos comerciales, cuatro plantas y bajocubierta, la propiedad ha presentado un escrito en el registro municipal solicitando la adecuación del solar, autorización para colocar una portilla en el acceso a la parcela. “Nosotros estamos negociando con ellos para intentar alargar lo máximo posible el uso del solar como aparcamiento hasta que tengan un proyecto y puedan construir”, afirmó el alcalde Paulo García.
El regidor espera que se pueda seguir utilizando el próximo verano ya que se trata de un parking con capacidad para 60 vehículos y “hace dos semanas lo hemos adecuado ante los numerosos baches que presentaba el terreno”. De todas formas, su uso como aparcamiento público solo está en manos de la propiedad. En paralelo el Ayuntamiento está buscando otras soluciones alternativas en torno a Puente’l Pilar. “No es un lugar próximo a El Picu, en terrenos de la Demarcación de Costas donde se podría crear un aparcamiento en precario, pero nuestro deseo es que siga abierto el próximo verano, las negociaciones continúan abiertas”, añadió Paulo García.


