El funicular de Bulnes, que permanece parado desde el pasado 18 de febrero para la inspección de los vagones, incluyendo los suministros necesarios para la revisión completa de los frenos, suspensión, ejes, ruedas y otros elementos menores como latiguillos, tornillería y casquillos, reanudará su actividad mañana, jueves. Al final, la parada técnica ha durado menos de lo previsto. Se ha quedado en nueve días, en lugar de los trece señalados inicialmente.
Con posterioridad, y consensuado con los vecinos, se procederá a realizar otra parada para comprobar el funcionamiento y ajuste de los elementos que afectan a la polea motriz, sistemas de freno, entre otros, que han sido sustituidos en los trabajos realizados durante las paradas precedentes.
El funicular ya había suspendido sus servicios los días 12, 13 y 14 de diciembre de 2019 para la inspección del grupo motriz y del reductor. En esa ocasión se desmontaron y repusieron aquellos componentes que, por su estado, no cumplían con las tolerancias prescritas.
El contrato de inspección del funicular asciende a 391.246 euros, a abonar en dos anualidades.


