La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, ha visitado hoy Cabrales para conocer el resultado de la reconstrucción de la cubierta de la pista polideportiva de Arenas y de la restauración de la iglesia de Santa María Magdalena de Po, ambas finaciada por el Principado.
La visita refleja tres líneas de trabajo de la consejería en el concejo: la mejora de los equipamientos deportivos, la conservación del patrimonio cultural y la protección de las tradiciones vinculadas al medio rural, como la cultura quesera asturiana, para cuya declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) el Gobierno de Asturias ha iniciado recientemente los trámites.
La consejera ha visitado la pista polideportiva situada en el entorno del Colegio Público de Educación Básica Las Arenas. La instalación sufrió importantes daños a finales de 2023, cuando un vendaval arrancó su cubierta e impidió el normal desarrollo de la actividad deportiva.
El Gobierno de Asturias consignó en 2024 una subvención de 250.000 euros al Ayuntamiento de Cabrales para financiar la reconstrucción de la cubierta. La resolución estableció el abono anticipado de la ayuda, con el fin de recuperar el equipamiento cuanto antes.
Los trabajos finalizaron el pasado año y permitieron devolver la pista a la comunidad educativa, a los clubes y al conjunto de la población cabraliega. La instalación vuelve a acoger entrenamientos y actividades deportivas de sala y garantiza la práctica deportiva durante todo el año, con independencia de las condiciones meteorológicas.
Gutiérrez ha destacado la importancia de la cooperación entre el Principado y los ayuntamientos para mantener en condiciones adecuadas las instalaciones públicas y asegurar que los concejos rurales dispongan de equipamientos deportivos seguros y de calidad.
Tres fases de restauración en Santa María Magdalena.- La titular de Cultura también ha visitado la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Po, donde la consejería ha aportado 46.750 euros entre 2023 y 2025 para financiar un proceso de restauración desarrollado en tres fases consecutivas.
El templo, construido a finales del siglo XVII, se encuentra en la margen derecha del río Casañu y constituye uno de los principales elementos del patrimonio religioso tradicional de Cabrales. Presenta una nave única dividida en tres tramos, capillas laterales, cabecera recta, sacristía adosada, un pórtico perimetral y una espadaña de dos vanos.
Antes de las obras, el edificio presentaba problemas de conservación en las cubiertas, los revestimientos exteriores e interiores, los elementos pétreos, las carpinterías y los espacios auxiliares. También se habían detectado humedades y un deterioro especialmente acusado en la estructura de madera del pórtico.
La primera fase, financiada en 2023, se centró en las cubiertas, el drenaje y la conservación exterior. También se restauró el pórtico, cuya estructura fue sustituida por una nueva armadura de madera de castaño, y se actuó en la espadaña, los contrafuertes, las fachadas y la acometida eléctrica.
En 2024, se procedió a acondicionar la nueva sacristía, con trabajos en el pavimento, los accesos, la sillería, las carpinterías y la instalación eléctrica también. En el caso de la tercera fase, en 2025, se completó la restauración interior mediante la renovación de los pavimentos y revestimientos, la aplicación de pinturas minerales y la mejora parcial de la instalación eléctrica.
Las tres actuaciones han resuelto los principales problemas de conservación, recuperado la imagen histórica del templo y mejorado sus condiciones de uso mediante el empleo de materiales compatibles con las características constructivas del edificio.


