La alarma la hizo saltar el pasado martes Jessica López, productora de queso de Cabrales en Sotres y expresidenta del Consejo Regulador de la DOP Cabrales. Los pueblos de Tielve e Inguanzo se habían quedado sin vacas después de enviar más de 200 animales al matadero afectados por la tuberculosis bovina. Y lo peor es que podría haber más casos. Jessica López decidió levantar la voz en sus redes sociales y quejarse de un sistema de sanidad animal que no funciona y es injusto.
Al problema se ha referido esta mañana el Consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos Líndez, conocedor del problema desde que el pasado jueves se reunió en Cabrales con el Consejo Regulador. Ese día le trasladaron la gran preocupación reinante en el concejo y se refirió a “tres vacíos sanitarios voluntarios por la aparición de positivos en tuberculosis”. La preocupación es evidente, porque si hay menos leche en Cabrales, también disminuirá la producción de queso.
Desde esa reunión, la consejería se ha puesto en contacto con el Ministerio de Agricultura y le ha ofrecido una alternativa. Al tratarse de un “asunto puntual” que afecta a una producción de calidad, las queserías podrán “utilizar de manera excepcional” leche de vacas que pastan fuera del ámbito de protección de la DOP Cabrales. Al tratarse de un “producto estrella” se ha buscado esta solución provisional, que las queserías puedan utilizar leche de vaca producida fuera de Cabrales o de Peñamellera Alta.
La decisión está ahora en manos del Consejo Regulador. “Porque las actuaciones contra la tuberculosis bovina forman parte de un protocolo nacional, las pruebas son las que son y a partir de ahí habrá que seguir tomando medidas en bioseguridad”, añadió Marcos Lídez.
VOX.- También se ha pronunciado sobre este asunto la portavoz de VOX en la Junta General, Carolina López, reclamando una actuación inmediata que permita “frenar esta crisis”. Para la diputada, el problema no radica en los ganaderos, sino en la falta de gestión y previsión del Gobierno socialista, “que primero dejó que el lobo campase a sus anchas reduciendo el número de cabras y ovejas, y ahora abandona a los productores frente a los vacíos sanitarios”.
Y añadió que la tuberculosis “no se combate sacrificando animales domésticos que pueden estar sanos, sino gestionando con rigor la fauna salvaje que actúa como reservorio”. La diputada ya advirtió hace más de un año del riesgo que corría la producción del Cabrales y cree que los problemas del sector “no son de presupuesto, sino de prioridades, porque mientras sacrifican vacas y dan la espalda a quienes trabajan, producen y mantienen vivo el medio rural, los socialistas destinan 55 millones de euros a la ‘Llingua’, esa lengua de laboratorio que solo sirve para alimentar su red clientelar”, ha denunciado.

