La paella solidaria que el cocinero Pepe Cavallé, en representación del concejo de Ribadesella, preparó en la ciudad hermana de Cojímar para ayudar a diferentes entidades sociales de la localidad caribeña, fue un “éxito rotundo”. Entre los donativos recogidos en Asturias -alrededor de 690 euros- y la recaudación conseguida con la paella -más de 400.000 pesos cubanos- se ha prestado una ayuda muy necesaria para el policlínico y para la casa de los abuelos de Cojímar.
Pepe Cavallé, el único enlace que queda entre Ribadesella y Cojímar desde que ambas localidades se hermanaron en 1992, contó con la ayuda de Luis Ramón Batllé, otro cocinero local a la hora de preparar la gigantesca paella. La hicieron al aire libre, frente al histórico Torreón de Cojímar y con un testigo impertérrito de excepción, la estatua dedicada a Ernest Hemingway. De hecho, la celebración coincidió con el 126 aniversario del nacimiento del escritor estadounidense y el 376 aniversario del poblado que lo acogió.
En paralelo, Pepe Cavallé hizo entrega de tres escudos de Cojímar, fundidos en bronce en Santiago de Cuba según el molde del artista local Tomás Lara. “Molde que allí se quedó para sucesivas fundiciones, para cuantas sean necesarias”, añadió Cavallé.
Pepe Cavallé regresó ayer de Cuba y nada más aterrizar en Asturias se encontró con una fatal aunque esperada noticia, el fallecimiento de su amigo Antonio Trevín. “Últimamente he tenido lazos muy fuertes con Antonio y con Luisa. De hecho, él fue mi padrino en mi reciente registro con mi pareja de hecho. Desgraciadamente lo hemos perdido y al menos me alegro de haber llegado a tiempo para poder despedirle como se merece”, añadió Pepe Cavallé.

Algunos de los asistentes a la paella solidaria
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Entrevista PEPE CAVALLÉ (Paella Solidaria Ribadesella-Cojimar)

