El domingo se celebró el primer rastrillo o mercadillo de segunda mano de Collera, una iniciativa de Dorothy Gillett que nace con ánimo de continuidad bajo la denominación genérica de Rastrollera. En el mismo han participado alrededor de una docena de puestos del entorno de Collera y poblaciones cercanas como Nueva.
A pesar de que la lluvia obligó a montar los puestos en el interior de la escuela -la idea inicial pasaba por ubicarlos en el parque exterior- esta primera edición se desarrolló con éxito de participación y público. “Comenzó flojo por el mal tiempo, pero a partir del mediodía vino mucha gente, incluso personas que se encontraban de vacaciones en el concejo”, destacó la promotora.
Quienes por allí pasaron pudieron mercar una amplia variedad de productos de segunda mano: ropa, peluches, libros, juguetes infantiles, cosas para el hogar, pequeños muebles, vidrio, porcelana y un largo etc.
Al finalizar, la mayor parte de los integrantes del rastrillo, alrededor de una docena, manifestaron su intención de repetir la experiencia así que se van a reunir en breves fechas “para ver las posibilidades de hacer algo alrededor de las navidades, pero siempre con producto de segunda mano, de buena calidad y a buen precio”, añadió Dorothy Gillett


