La villa de Ribadesella pone punto final a sus recuperadas fiestas de Santa Marina. Las celebraciones, iniciadas ayer en el barrio de la playa homónima, concluían esta tarde-noche con la procesión de la imagen entre la iglesia parroquial y el puerto pesquero, donde fue embarcada en el Nuevo Mar Azul para procesionar por la bahía acompañada por un reducido número de embarcaciones deportivas. Esta no es la Fiesta de la Virgen de Guía mucho mas concurrida.
La que hoy en día ha sido adoptada como patrona de los veraneantes de la playa, estuvo acompañada por quince de los veinte miembros que constituyen la Banda Gaites Ribeseya, diestramente dirigida por Alvaro Cueto. El sonido de su gaita fue quien la acompañó en la salea. Junto a ellos, el alcalde Paulo García y el concejal de festejos Pablo García, además del párroco José Ramón Fernández Abad y el Jefe de la Policía Local, José María Nuñez.



