El tiempo, ese río implacable que pasa bajo el Puente Romano de Cangas de Onís sin detenerse, parece haber dado una tregua. Las calles de la primera capital del Reino de Asturias volvieron a teñirse de nostalgia, risas y recuerdos con un nuevo encuentro de los antiguos alumnos del Instituto Rey Pelayo, pertenecientes a la Promoción de 1961-1968.
Más de medio siglo después de haber dejado aquellas aulas que moldearon su juventud, un grupo de compañeros se dio cita para demostrar que el paso de las décadas no ha podido enfriar la complicidad de quienes compartieron pupitre, tiza y sueños en una España que despertaba a la modernidad.
Entre los asistentes el que fuera alcalde de Piloña, Roberto Pérez; el polifacético Angel Lueje… En definitiva, una colla muy bien avenida, de lazos indestructibles, que disfrutó de una comida de hermandad con gastronomía asturiana como testigo de excepción. Un encuentro con gran carga emocional.

