El histórico barrio de El Portiellu, el mas antiguo de la villa de Ribadesella, ha vuelto a convertirse en el corazón latiente de las fiestas de San Juan en el concejo, demostrando que cuando se trata de vecindad, tradición y ganas de pasarlo bien, pocos rincones tienen tanto duende como este.
La jornada comenzó con el brote de las risas más limpias: las de los guajes. La tarde se reservó para los juegos infantiles, donde las calles empedradas del barrio recuperaron el bullicio de antaño. Carreras de sacos, juegos tradicionales y la complicidad de unos niños que, por unas horas, olvidaron las pantallas para conquistar el asfalto y disfrutar de una chocolatada.
A medida que el sol empezaba a caer, el protagonismo se trasladó a las mesas del concurso de tortillas. Con cebolla, sin cebolla, más cuajadas, al punto… la variedad reflejó la personalidad de un barrio que cocina con el corazón. Es el aroma del éxito aderezado con la música de la bandina Los Muiles.
Aunque el trofeo es lo de menos, lo importante es el festín compartido, el fallo del jurado determino que la mejor tortilla fue la presentada por Sandra Vallespin. Segundo premio para Anusma y tercero para Jéssica Pérez. (Las tres en la foto superior).
Con el estómago lleno y el ambiente ya caldeado, la plaza se transformó en una pista de baile improvisada. La exhibición del grupo Esencia Latina desató la energía que el cuerpo pedía. Fue el puente perfecto entre la tarde vecinal y la noche de misterio que está por llegar con una verbena a cargo del Dj Rochu.
El Portiellu es el preludio de una celebración sanjuanera que en Ribadesella vivirá su gran noche el martes 23 en el Prau de San Juan, donde a las doce de la noche se encenderá una monumental foguera que dará paso a una larga madrugada festiva. El miércoles 24 es fiesta local en el concejo.

Exhibición de baile del grupo Esencia Latina

