Por fin, buenas noticias para los vecinos de Ponga. Este jueves han comenzado las labores encaminadas a demoler las gigantescas rocas que el domingo sepultaron la carretera PO-2 Beleño-San Ignacio en el PK 0.300, a escasos metros del cruce con la N-625, junto a Puente Vidosa.
En la zona ya trabaja maquinaria pesada especializada “necesaria para poder despejar y asegurar la zona”, dice la Consejería de Movilidad. Las labores a desarrollar incluyen despejar los materiales desprendidos, estabilizar y asegurar la ladera y reparar los daños estructurales que pueda tener la plataforma de la carretera.
Los vecinos habían reclamado máxima celeridad en su reparación para evitar los largos rodeos que están dando desde el domingo, sobre todo los vecinos de Viegu, los más próximos al argayu. También se ven afectados los de los pueblos beyuscos. Esos mismos vecinos también se quejan por lo ocurrido con la farmacia de San Juan de Beleño, cerrada desde hace semanas. La mas cercana es la de Santillán (Amieva), pero para llegar a ella en las actuales tienen que recorrer alrededor de 60 km en ida y vuelta.
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