Tras el inicio de la temporada estival en las playas de Santa Marina y Vega, el concejo de Ribadesella ha dado el pistoletazo de salida a un verano que promete ser histórico. En menos de un mes, en apenas tres semanas, la villa se adentrará en un torbellino de tradición, con olor a brasas quemadas, el lúpulo más canalla y una dulce vanguardia.
Para empezar, dentro de ocho días, riosellanos y riosellanas se adentrarán en la noche más mágica del año gracias al fuego purificador de San Juan. El prau homónimo volverá a ser el epicentro de la víspera más esperada del año. Con el ocaso del 23 de junio, centenares de vecinos y algunos visitantes se congregarán en torno a la monumental foguera.
Y a las doce en punto, las llamas lamerán el cielo asturiano, iluminando los rostros de la multitud entregada al ritual. Mientras, los más jóvenes cumplirán con la tradición corriendo y saltando en torno a la foguera para espantar a los malos espíritus mientras se escucha el eco de las gaitas. El olor a xana, a madera quemada y a sidra escanciada marcará el compás de la noche más corta del año consagrando el solsticio y abriendo, de par en par, las puertas del verano.
San Juan no es solo una fiesta, es el interruptor que enciende el alma de Ribadesella cada verano y este de 2026 viene cargado de estrenos como la I Feria de la Cerveza Artesanal. Este festival se celebrará del 26 al 28 de junio con las ascuas de la foguera aún encendidas y sin apenas tiempo para sacudirse la ceniza, aunque el recinto ferial será el aparcamiento de la Oficina de Turismo.
Allí se espera concentrar un hervidero de buen rollo con una cuidada selección de food trucks para maridar la bebida y un escenario para disfrutar de música en directo mientras se saborea una buena pinta de cerveza pale ale, tostada o de trigo. En la variedad está el gusto.
Y de cara al segundo fin de semana del mes de julio, los días 10, 11 y 12, el aroma de la villa cambiará radicalmente dando paso a un olor a horno, mantequilla y queso asturiano. En el mismo recinto se convocará a los artistas reposteros de la comarca a participar en el I Concurso de Tartas de Queso de Ribadesella, una iniciativa que busca desatar la locura entre los paladares más exigentes.

