La Asociación Cultural Amigos de Ribadesella ha celebrado su 40 aniversario por todo lo alto. Los socios peregrinaron por la tarde camino a la explanada del Farín en la tradicional Jira a la Grúa y por la noche regresaron al centro de la villa, a la Plaza Nueva, para divertirse en una verbena de alto voltaje.
Después de cuatro décadas trabajando por revitalizar la vida cultural, proteger el patrimonio histórico y natural, y promover la historia y las tradiciones del concejo a través de publicaciones, conferencias, excursiones y eventos locales, este año toca celebrarlo con la organización de 40 actividades y van camino de cumplirlo.
El cumpleaños comenzó como de costumbre, con el reparto del bollu preñau y la botella de sidra (o vino) entre los socios en la Jira a la Grúa, un tardeo que estuvo amenizado por el Dj Juanra y que este año estuvo marcado por una ausencia lumínica y explosiva. No hubo ni descarga de fuegos artificiales ni pirotecnia celestial.
En su lugar, la directiva optó por recuperar la verbena en la Plaza Nueva, un festejo de alto voltaje protagonizado por el grupo Avalle Van que demostró lo que ya conocíamos, que no hace falta pólvora cuando sobre el escenario tenemos una banda con ritmo y carisma como la de Cangas de Onís. Desde sus primeros acordes, la formación desató una tormenta de energía incombustible y sin tiempo para el descanso. Sus versiones suenan a originales.
Brindaron una noche para recordar y para conmemorar un 40 aniversario que quedará grabado en la memoria colectiva de todos los que ayer pasaron por esa céntrica plaza riosellana. Un aniversario sin fuegos artificiales, pero con una verbena explosiva, vibrante y memorable. ¡A por otros cuarenta años más!



