El núcleo rural de Viegu (Ponga) también tiene memoria. A la una de la tarde de este viernes 15 de mayo de 2026, fue colocada en Viegu una nueva piedra de la memoria, una Stolperstein en recuedo a Camilo María Díaz, vecino del concejo que fue víctima de la barbarie Nazi. Al acto asistió la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, además de vecinos y familiares. Entre estos últimos, su nieto Sebastián Salvat María que llegó procedente de Barcelona junto a su mujer e hijo.
Camilo María Díaz nació en Viegu el 4 de mayo de 1898, aunque al cumplir el servicio militar en Cataluña, se quedó a vivir en esta comunidad. Casado con Teresa Banegas, el matrimonio tuvo cuatro hijas -Consuelo, Nieves, Pepita y Margarita-, fijando la residencia en Vilanova y la Geltrú.

Camilo María Díaz
Cuando empezó la Guerra Civil, Camilo tenía treinta y ocho años y aunque no participó en la contienda, como era una persona muy comprometida con los ideales republicanos decidió exiliarse cuando el conflicto estaba acabando.
Una vez en Francia se sabe que en 1939 estuvo en el campo de prisioneros de Vernet de Ariège junto a más de 10.000 prisioneros republicanos. Más tarde en una compañía de trabajadores en los Alpes. También pasó por Frontstalag y Stalag V-D situado en Estrasburgo (Francia). De este campo de encarcelamiento partió en tren el 11 de diciembre de 1940 dirección al campo de Mauthausen donde entró con el número de matrícula 4975. El 20 de octubre del año siguiente fue trasladado al campo de Gusen y el 18 de enero de 1942, alrededor de las cuatro de la madrugada, Camilo moría a los 43 años de edad, en el mismo campo, tal como consta en el Todfallsaufnahme (Certificado de muerte).
La familia de Camilo María vivió en la incertidumbre y no supo hasta finales de la década de los años cincuenta, a través de abogados franceses, que había sido deportado y muerto en el campo de Gusen. Su mujer, Teresa Banegas, había quedado viuda con cuatro hijas y la abuela. En Vilanova i la Geltrú, el 16 de septiembre de 2001 se colocó una placa con los nombres de los deportados a campos nazis de la localidad, entre ellos figura el de Camilo María Díaz.

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