A las intensas lluvias caídas a lo largo de la pasada madrugada en buena parte de la comarca debemos unir las precipitaciones en forma de nieve que llegaron a cotas situadas en torno a los 1.100 metros de altitud. Es el caso del pueblo cabraliego de Sotres, el núcleo habitado más alto del oriente.
Según nos contó Raquel López, una de sus vecinas de Sotres, la nieve llegó al pueblo. “Cuajó en los prados, en los coches, en los tejados, en todo. Y a cien metros, en las zonas de La Caballar o Pandébano está todo blanco”, destacó Y para colmo, los termómetros alcanzaron temperaturas de puro invierno, los cero grados, en una primavera inexistente a la que solo queda un tercio para finalizar.
“Así es la montaña. En esta época es habitual encontrarte jornadas en las que discurre el ciclo completo de las cuatro estaciones meteorológicas con todo tipo de fenómenos atmosféricos”, añadió Raquel López. Debido a esta extraña primavera, algunos vecinos han optado por mantenerse en sus cuarteles de invierno. No regresarán hasta que cambie el tiempo y suban las temperaturas.

Sotres esta mañana. Fotos de Raquel López

