A finales de agosto de 2025, tras la celebración de un popular evento gastronómico en la villa de Ribadesella, se hicieron virales las ‘pacas de herba’ que aparecieron flotando a la deriva en la ría de Ribadesella. Incluso protagonizaron una tira cómica local además de una desaforada polvareda en las redes sociales.
Pues bien, un año después la historia se repite, aunque con una nueva protagonista, una silla de comedor que llevaba alrededor de una semana transitando por la zona portuaria desde la Fiesta de les Piraguas. Hoy te la podías encontrar junto a la oficina de turismo y mañana junto a la Rampa la Barca.
Ayer la pudimos ver frente a la rula, muy cerca de la impecable y brillante grúa que nunca ha sido utilizada y pronto se cumplirán dos años de su instalación.
Y como nadie se dignó a retirar la silla errante, esta acabó donde era de esperar, en el vertedero de la villa, en la ría de Ribadesella. Esta mañana la hemos visto flotando en las aguas del Sella. La silla errante se convirtió en silla navegante. Las pacas de herba ya son historia. Larga vida a una silla que va camino de convertirse en una poltrona náutica.



