Las gordas felices de Belén Nicolás han regresado un verano mas a la Casa de Cultura de Ribadesella. Sus pinturas contra la gordofobia cuelgan en la sala de exposiciones de este centro cultural para deleite de cuantos quieran conocer su trabajo. Este año solo hay gordas, “porque los gordos no sufren tanto marcaje ni tanto estigma como las gordas, siempre señaladas”, explica la autora. “Basta ya de acosar, señalar y ridiculizar a esas personas por su cuerpo. Odio que se estigmatice a las personas”, afirma.
Este año, Belén Nicolás presenta 24 cuadros, de los que ocho están dedicados a sus gordas. Para ellas siempre utiliza la técnica del pastel, porque es lo que mejor les va, son felices y comen pasteles como locas”. Muchas ya están en los hogares asturianos y una de ellas viajará este año al Reino Unido. “Una iglesia se enamoró de la gorda estrella de la colección, de Cecilia la espiritual, y se la llevará para su casa”, explicó.
Por primera vez también ha incluido trabajos en óleo, técnica que aún está perfeccionando. A su vez ha decidido abordar otras temáticas, otras reflexiones sobre la “desubicación, ya sea por la etnia, el color de piel o la profesión”. En uno de esos cuadros aparecen dos de los actuales protagonistas de la escena internacional, Putin y Zelenski. Para verlos queda poco ya que la colección está colgada hasta el sábado 15 de julio.


