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La Biblioteca de Ribadesella hace público el fallo del Concurso de Cartas de Amor

Cultura Ribadesella
La Biblioteca de Ribadesella hace público el fallo del Concurso de Cartas de Amor

La Biblioteca Municipal de Ribadesella ha hecho público el fallo del Concurso de Cartas de Amor convocado con motivo del Día de San Valentín y dirigido a los alumnos de educación secundaria del concejo.

  • Primera Categoría el ganador fue Ramón Martínez Canal.
  • Segunda Categoría: Henar Tudela Rodrigo.
  • Asturianu: Ángela Fuentes Álvarez.

Debido a las medidas sanitarias vigentes, el acto de entrega de premios se celebrará el próximo miércoles 17 de febrero en el IES Avelina Cerra.

Estas son las tres cartas ganadoras:

Estimada Susan:

Después de haber ganado en Varsovia nos toca ir a Berlín, he estado mucho tiempo fuera, muchos de mis compañeros han muerto pero aún así sigo luchando para volver a casa y ver a nuestro futuro hijo, Thomas.

La guerra nunca la vi una opción primaria, es sangrienta y fría, trae consecuencias terribles como la hambruna que habéis pasado en Leningrado aunque, servir como médico para 65to Ejército Soviético, cambia un poco las cosas, me refiero, ayudar a las personas es lo primero, y a los compañeros no se les abandona nunca. Como mi padre me dijo una vez:

-“Aquellos que rompen las reglas son escoria, pero aquellos que abandonan a un amigo son peor que escoria”.

Eso me hizo cambiar durante mis primeras noches en el frente oriental. Lo que quería decirte es, que te quiero, haré lo que sea para volver a casa, dos años sin verte, ¡No!, no me lo puedo ni imaginar, después de la pérdida de Jack, mi hermano, lo único que me hace feliz eres tú.

No te preocupes, estaré bien, si el plan va a la perfección, tomaremos Berlín y finalizaremos la Segunda Guerra Mundial en Europa. Estaré para ver a Thomas nacer.

Un abrazo, Alexander

 

A ti, que me demuestras el amor a tu manera,

Siempre nos cuentan que el amor necesita grandes declaraciones públicas, ser pregonado a los cuatro vientos de todas las maneras posibles. Tenemos la percepción de que demostrar el amor supone llenar a tu persona amada de bienes y elogios vacíos, porque eso es en parte lo que nos han enseñado. Pero luego estás tú, que no sigues ninguna pauta porque sé que, como a mí, te cuesta expresar como te sientes, pero lo haces de todas maneras mediante pequeños gestos que no pasan desapercibidos por mí. Tú me sonríes y me preguntas como ha ido mi día, te alegras por mis logros y lloras por mis fracasos, tratando siempre de ayudarme a enmendarlos, siempre siendo muy objetivo para lograr el mejor de los resultados. Qué fácil es trabajar contigo…

Te sientas en el sofá de al lado y me escuchas cuando te hablo de cualquier cosa que me haya parecido mínimamente interesante, aunque para ti no lo sea, y eso, saber que me escuchas y que te interesas por lo que me fascina, es de las mejores pruebas que tengo de que de verdad hay amor de por medio en la vida que elegimos vivir en conjunto. No me puedo olvidar de las pequeñas disputas que nos abordan ocasionalmente, que son la consecuencia de tener un carácter tan parecido, pero a la vez tan diferente entre nosotros. Lo bueno de estas discusiones, por raro que parezca, es lo tremendamente tranquilas que suelen ser, sin gritos ni reproches, tratando siempre de escucharme, lo que demuestra el respeto que tienes hacia mis ideas y opiniones, otra manera más de mostrarme tu manera de quererme. ¿Qué me dices de cuando los nervios me atacan y tú tan solo te acercas a mí para abrazarme y hacerme sentir mejor? Las caricias y palabras tranquilizantes, que aunque puede que no lo sepas, sí que hacen efecto, ya que me hacen sentir que tienes confianza en mí y que te preocupas de que realmente esté bien, porque sé que esa es tu intención. ¿Y qué hay de esos pequeños hábitos que hemos ido creando poco a poco con el paso del tiempo? Sí, esos como las típicas tardes de domingo acurrucados viendo una película o los paseos que nos empeñamos en dar diariamente porque no nos gusta renunciar a ellos aunque nos encontremos demasiado cansados, o algunas aventuras que nos parece buena idea llevar a cabo, aunque resulten ser una locura.

Se idealiza el amor de muchas maneras diferentes: amores a primera vista, tóxicos, incondicionales, verdaderos, incompatibles, imposibles… ¿Cómo nombrarías el nuestro? Yo voto por esa última palabra, “nuestro”, porque al final todo el mundo tiene su propia manera de demostrar el amor que siente hacia alguien o algo, pero nuestra forma de querer es nuestra, con sus pequeños detalles, el nunca querer cortarnos las alas, el poder sentirnos libres juntos. ¿Qué más podemos pedir? ¿Necesitamos mostrar esto a todo el mundo o es suficiente con tenerlo y guardarlo para nosotros mismos? Creo que sabes la respuesta.

 

¿Por qué nun mi lo contaste? ¿ Por qué nun me dixisti que te dibes a marcahar? ¿por qué nun mi contastí que tabas esmoreciendo?querida Rosa, échote de menos, echo de menos los tos abrazos.

Puedo imaxinate llamandome la to favorita otra vez, ¿pido munchu si te digo que quiero volver a date un abrazu? ¿por qué nun me contastí que tabas mal? Seique pudiera ayudate, pero agora yá ya tarde nun hai vuelta atrás, yá nun me puedes abrazar, yá nun me puedes falar.

Querida Rosa, el to color roxu que destaca, dé espines fuertes pa protexeme agora ya nun brillas como antes. Pero yo siempre te recordare lluminosa. Toos te conocen, toos te recuerden, toos t’adoren.

Querida Rosa, espero que tes orgullosa.

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