Un vecino de Ribadesella ha trasladado una queja al Defensor del Pueblo ante lo que considera mala praxis por parte de algún funcionario que trabaja en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Onís. Según denuncia Victoriano Gómez, ese juzgado ejecutó una orden de embargo sobre su cuenta bancaria por un importe de 486 euros sin previo aviso y por error.
La historia de este embargo se remonta al año 2019, cuando Victoriano Gómez fue condenado a pagar 3.790 euros a un empresario que le había suministrado material de construcción y le demandó por esa cantidad de deuda. Gómez recurrió la sentencia, pero como lo perdió, el 7 de mayo de 2020 cumplió con su obligación e ingresó la cantidad correspondiente en la cuenta del Banco de Santander abierta a nombre del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Onís.
Pasó el tiempo y el 18 de octubre pasado, casi treinta meses después, se encuentra con 486 euros menos en su cuenta bancaria. Acudió a su sucursal y allí le informaron que se trataba del primer cobro de un embargo ejecutado por el juzgado cangués y que en su totalidad ascendía a 4.900 euros. Ese mismo día se fue al juzgado a interesarse por los motivos y le confirmaron que el embargo tenía que ver con aquella sentencia, “supuestamente impagada, mas los intereses”.
Para colmo, el 20 de octubre, dos días después de la primera retención económica, recibe un aviso del juzgado comunicándole que dispone de diez días para presentar cualquier documento con el que pueda paralizar el embargo. Este mismo día vuelve al juzgado con un justificante en la mano, el resguardo del ingreso realizado el 7 de mayo de 2020. Ese día, la funcionaria que le atendió le aconseja que presente un escrito solicitando la paralización del embargo y la devolución de la primera cantidad requisada. Ya lo ha hecho, pero a día de hoy sigue sin contestación.
Ante tanto cúmulo de errores, este vecino de Ribadesella se ha dirigido al Defensor del Pueblo presentando una queja formal “para depurar responsabilidades, ante la persona que lo ha hecho mal, porque si no vale para estar ahí que metan a otra, seguro que hay muchos deseando convertirse en funcionarios”, añadió. Victoriano Gómez ha escuchado quejas de todo tipo sobre el funcionamiento de este juzgado, pero nunca se las creyó hasta que lo ha vivido en primera persona.

