Arriondas continúa demoliendo viejos edificios en ruina y en peligro de colapso. El último que ha desaparecido de su trama urbana es una de las Casas Lobeto. En concreto la Casa’l Mozu, así conocida popularmente porque su último inquilino, antes de caer en el olvido, fue Angel El Mozu. La construcción se encontraba en la confluencia de las calles Lobeto y Juan Carlos I, con vistas al río Piloña y al parque de La Concordia.
Es decir, un solar privilegiado que en cuanto se una a otros espacios colindantes que ahora están ocupados por más construcciones ruinosas, permitirá crear una promoción de vivienda residencial muy necesaria en la capital del concejo de Parres con vistas a los Picos de Europa. Es el barrio Lobeto, junto a la antigua discoteca Aipol de Arriondas.


