La encuesta realizada por INCATUR a sus socios sobre el comportamiento de la ocupación durante la Semana Santa 2026 (del 30 de marzo al 5 de abril) refleja un balance positivo para el sector turístico, con altos niveles de ocupación y una demanda estable y previsible.
Por tipología de alojamiento, los establecimientos participantes se distribuyen de la siguiente manera: apartamentos (35,3%), casas de aldea de alquiler íntegro (29,4%), hoteles rurales (17,6%), casas de aldea por habitaciones (11,8%) y viviendas vacacionales (5,9%).
En términos de ocupación, la media durante el conjunto de la semana se sitúa en el 79%, mientras que en los días de mayor demanda -jueves, viernes y sábado- se alcanzó el 92,9%, evidenciando una alta concentración de visitantes en el tramo central del periodo festivo.
En cuanto al comportamiento de la demanda, la mayoría de los establecimientos no ha registrado cancelaciones ni reservas de última hora, lo que confirma una tendencia hacia la planificación anticipada por parte de los clientes y una mayor estabilidad en las previsiones.
Respecto a los precios, la mayor parte de los alojamientos ha optado por mantener tarifas similares a las del año anterior, con ligeras variaciones puntuales en algunos casos. Sin embargo, este mantenimiento de precios, unido al incremento de los costes laborales y energéticos, ha provocado una reducción de la rentabilidad respecto al año pasado.
En cuanto al comportamiento del gasto en hostelería, en el área de Asturias se ha observado una menor actividad en bares y cafeterías. Los restaurantes, por su parte, han registrado una buena demanda en el servicio de comidas, pero una caída en el consumo durante las cenas, lo que podría reflejar una mayor contención del gasto por parte de los turistas, influida por el contexto económico actual. Asimismo, se detecta una tendencia creciente a que los visitantes opten por cenar en sus propios alojamientos.
Por otro lado, en la zona leonesa de Los Picos, la afluencia turística ha sido inferior, evidenciando diferencias territoriales en el comportamiento de la demanda durante este periodo.
En conjunto, los datos confirman que la Semana Santa sigue siendo un periodo clave para el turismo rural, caracterizado por una alta ocupación en fechas señaladas, un mercado estable y una demanda cada vez más planificada.
No obstante, desde Incatur se señala la importancia de seguir trabajando en estrategias que permitan distribuir mejor la demanda a lo largo de toda la semana, mejorar la ocupación en los días de menor afluencia y adaptar la oferta al nuevo comportamiento del consumidor, con el objetivo de optimizar la rentabilidad del sector.

