La primera vez que Dionisio de la Huerta unió Arriondas y Ribadesella en piragua -pronto hará cien años- buscó un lugar para comer y recuperar fuerzas tras la regata y se encontró con un Paraíso Terrenal cerca de Ribadesella, los Campos de Oba, un lugar que desde entonces es donde finaliza la fiesta y se clausura del descenso.
Pues bien, desde hace tres años, los vecinos de Lloviu y Santianes del Agua están llevando a cabo nuevas iniciativas para potenciar esa gira a los Campos de Oba, esa comida campestre el sábado de Piragües. Se tra de una jira que comienza en la estación de Lloviu, donde los vecinos de ambos localidades dan la bienvenida al Tren Fluvial procedente de Ribadesella tras la entrega de medallas en el podio del Descenso Internacional del Sella.
Desde allí les acompaña con gaita y tambor por un camino engalanado hasta los Campos de Oba donde cada cual se distribuye a su gusto. Unos en familia y otros bajo la carpa del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella. De esta manera las asociaciones El Tranqueru de Santianes y El Tinganón Bajo de Lloviu están contribuyendo a enriquecer y ennoblecer aún más una fiesta que sigue en pleno auge.

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