La iglesia parroquial de San Miguel de Ucio ha regresado con fuerza a la actualidad. Los vecinos de este núcleo rural del concejo de Ribadesella se están reorganizando para salvar el templo de un posible colapso. Urge rehabilitar la cubierta principal, el tejado de la de la nave central, porque se está hundiendo. La techumbre del pórtico se había reparado hace veinte años cuando los parroquianos se unieron por primera vez para rehabilitar el interior del templo.
Esta nueva aventura no será fácil. El proyecto técnico firmado por el arquitecto Alvaro Ron, con estudio en Gijón, eleva el coste de la reparación a los 180.000 euros, cantidad que los vecinos esperan conseguir con todo tipo de ayudas. “Ahora mismo disponemos de muy poco, pero tenemos el compromiso de algunas personas, esperamos conseguir alguna ayuda o subvención y entre tanto, desde la asociación estamos cubriendo los gastos que genera la parte burocrática para ponerlo todo en marcha”, adelantó el presidente Nacho del Valle.
La asociación está lanzada. Esta vez no hay quien la pare después de un intento fallido en 2023, “porque si no se interviene se cae, ya libramos el pasado invierno de milagro”. La asociación mantiene abierta una cuenta en la Caja Rural para recoger donativos, confía en que el Ayuntamiento de Ribadesella les devuelva un porcentaje de la licencia de obras que ya pagaron, tiene que presentar los avales y completar los honorarios del arquitecto.
Además, al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC) la obra requiere de un seguimiento arqueológico y del asesoramiento técnico correspondiente (arquitecto y aparejador). Según explicó Alvaro Ron, la actuación básica pasa por “la retirada y sustitución de la teja, colocando las que sean salvables y empleando teja nueva solo en cobijas. Una reparación del plano portante de la teja, una impermeabilización básica de la cubierta y un refuerzo estructural de los elementos portantes manteniendo los criterios que nos ha trasladado Patrimonio Cultural, por ejemplo, utilizar maderas de castaño, porque al tratarse de un BIC hay que protegerlo”, explicó el arquitecto.

