En pleno confinamiento sanitario hemos conocido que el mejor baloncestista riosellano de todos los tiempos ha decidido colgar las botas después de 21 temporadas consecutivas jugando al deporte de la canasta. Manuel Sánchez deja el baloncesto convencido de haberse entregado en cuerpo y alma a una disciplina en la que no solo por su altura (2,07m). Se despide del CB Chantada y de la Liga EBA con el record de partidos en la categoría. Es el jugador con mas partidos en la historia de la liga EBA, exactamente 487. “Mi ilusión siempre había sido llegar a los quinientos partidos oficiales y al final lo conseguí, porque sumando toda mi carrera deportiva he llegado a los 505”, afirmo con orgullo.
Su adiós no es repentino, lleva tiempo meditándolo. El próximo lunes 11 de mayo cumple 39 años y este verano llegará la que será su primera hija. “El 27 de junio salimos de cuentas así que creo que me ha llegado la ahora. Aumentan las obligaciones familiares y cada vez tienes menos tiempo y menos rendimiento físico, así que este es un buen momento para dejarlo”, afirmó este mediodía en la COPE.
Manu Sánchez ha pasado el confinamiento en Chantada (Lugo), donde reside y trabaja desde hace catorce años. Con nosotros repasó su historial deportivo y recordó aquel día en el que abandonó la villa de Ribadesella a los 15 años de edad para probar con el Forum Valladolid, “aunque yo nunca había jugado al baloncesto”. Hasta la capital pucelana viajó de la mano de unos familiares y allí se mantuvo cuatro años.
Después pasó otro año por Zamora y a continuación se vino a Gijón, “equipo con el que tuve la oportunidad de debutar en la ACB”. Jugó cuatro partidos en la máxima categoría del baloncesto español, anotó una canasta y cuando el equipo bajó, debutó en la Liga LEB, “que sería como el equivalente a la segunda división de fútbol”. En el Gijón Baloncesto estuvo cuatro años.
Cuando abandonó la villa de Jovellanos se fue a Canarias. A continuación regresó a Avilés donde estuvo dos años mas. Y en agosto de 2006 se fue a Chantada y allí lleva catorce años, catorce temporadas. “La verdad es que no tenía pensado quedarme tanto tiempo en Galicia, pero encontré trabajo, conocí a mi pareja y aquí sigo encantado porque la gente te arropa y te sientes como en casa”, destacó. Aún así, echa de menos la playa y el mar de Ribadesella, sus amigos y su familia. El histórico nº 15 del Club Baloncesto Chantada ha colgado sus botas. Suerte.

