El Encuentro de Vehículos Clásicos de Ribadesella cumplía este domingo su 14ª edición, la segunda como Memorial Pancho Martínez, con la participación de un centenar de coches procedentes de Asturias y Cantabria, fundamentalmente.
A la cita no faltó el Ford T del cangués César Cifuentes, un vehículo centenario de 3.000 cc y 18 cv de potencia construido en EEUU en el año 1919. La segunda joya de la exhibición ha sido un exclusivo Plymouth P20 procedente de Celorio (Llanes), otro clásico construido en los mismos EEUU en 1950.
Para exclusividad por su rareza, un Austin Rover descapotable de 1964 (998 cc y 60 cv de potencia), originario de Australia. Se trata de un coche muy difícil de ver que en ese caso tampoco pasa desapercibido debido a su color fucsia. Estamos hablando de un Moke, una especie de Mini que incluso llegó a utilizarse como vehículo para campos de golf.
Entre otros, también se exhibieron dos Renault 4/4 en perfecto estado de conservación. Dos hermosos vehículos de color blanco uno y granate otro, con peculiares detalles cromados. También otro Renault Caravelle descapotable de 1962 originario de Francia, país con el que quiere hermanarse la organización.
El Club Adar ya está pensando en la próxima edición para la que espera contar con unos invitados especiales. Se trata de la Association Sanguinet Véhicules d’Antan-SVA, un colectivo procedente del municipio francés hermanado con Ribadesella cuyos miembros visitaron el concejo el pasado mes de septiembre.
Aquí pasaron cerca de una semana con 16 coches clásicos que también expusieron en el Paseo Princesa Letizia. Durante su estancia en Ribadesella visitaron el pueblo de Cueves del Agua, el puerto de Lastres o el Real Sitio de Covadonga entre otros lugares. Su visita fue tan entrañable que quieren repetirla el año que viene. Adar espera que la retrasen unos días para hacerla coincidir con el encuentro local, enriqueciéndolo con sus flamantes vehículos clásicos.



