Metidos en pleno puente del primero de mayo, con numerosos turistas en la comarca oriental, hoy hemos presenciado dos situaciones totalmente diferentes.
Las obras de construcción del nuevo puente de Arriondas sobre el río Sella, el puente Emilio Llamedo Olivera, no se han detenido. Los operarios han trabajado sobre la estructura de acero durante toda la jornada festiva como en cualquier otro día laborable. Hay que acelerar los trabajos para que esté operativo el 8 de agosto, a la hora de dar la salida del Descenso Internacional del Sella.
En cambio, las obras de rehabilitación del viejo puente de Ribadesella se han detenido por completo. Nadie ha trabajado este viernes festivo sobre el puente-meta de la gran prueba de piragüas. Para colmo, la coincidencia del puente festivo con la regulación semafórica ha provocado largas retenciones y atascos en las dos entradas a la villa.



